"La época de oportunidades que nos espera hoy en el servicio del templo es diferente a la del pasado: no se espera que martillemos clavos, ni que esculpamos la piedra, que cortemos madera, que hagamos los cimientos o que participemos físicamente en la construcción de templos;.se nos ha desafiado a ser dignos para ofrecernos en el servicio de proporcionar las ordenanzas sagradas salvadoras a aquellos que nos han precedido. En pocas palabras, la gran oportunidad de las familias Santos de los Últimos Días es ver que las luces de nuestros templos permanezcan encendidas temprano por la mañana, y tarde en la noche; tal vez podamos crear la necesidad de que sus luces permanezcan encendidas toda la noche, como hoy en día ocurre en varios templos los fines de semana."
(Obispo H. David Burton, Liahona enero 1999, pág. 11)
