Uno de los mas emocionantes resultados de participar en la investigación familiar y en la investigación genealógica es llegar a conocer a nuestros antepasados-sus problemas y sus logros y mostrarles nuestra gratitud efectuando por ellos las ordenanzas que les permitirán obtener el mayor de todos los dones: el don de la vida eterna. James E. Talmage escribió: “Se ha demostrado que el cumplir con la ordenanza [del bautismo] es esencial para la salvación, y a todo el genero humano se aplica esta condición … En ningún lugar de las Escrituras se hace distinción alguna, en este particular, entre los vivos y los muertos … Todos son hijos del mismo Padre, todos serán juzgados y premiados o castigados por la misma justicia infalible, con la misma … merced … por todos los habitantes de la tierra, pasados, presentes y futuros … es Señor así de los vivos como de los muertos” (James E. Talmage, Artículos de Fe, págs. 160-161).
Élder David B. HAIGHT
del Quórum de los doce Apóstoles
Conferencia General Abril 1991



"Por medio de la historia familiar descubrimos el árbol más hermoso de la creación: nuestro árbol genealógico. Sus numerosas raíces se remontan a la historia y sus ramas se extienden a través de la eternidad. La historia familiar es la expresión extensiva del amor eterno; nace de la abnegación y provee la oportunidad de asegurarse para siempre una unidad familiar”.



